Pedidos a proveedores automáticos para tu restaurante

Automatiza los pedidos a proveedores de tu restaurante: deja de pedir a ojo y convierte tu consumo real en pedidos con IA. Así funciona el flujo completo.

La mayoría de restaurantes todavía pide a proveedores como hace veinte años: una llamada al frutero, un WhatsApp al pescadero, una hoja de Excel con lo que "crees" que te falta. El resultado es siempre el mismo: compras de más de lo que necesitas, te quedas corto de lo que sí vendes, y el margen lo paga. Hay otra forma: convertir tu consumo real en pedidos automáticos. Que el sistema sepa qué has vendido, qué te queda y qué debes pedir, y te lo proponga por proveedor. Tú solo confirmas. En esta guía te explico por qué pedir a ojo te cuesta dinero, cómo funciona un pedido automático y qué necesita tu restaurante para dejar de comprar a ciegas. --- Pedir de memoria tiene tres formas de robarte margen, y casi siempre las tres a la vez. **Sobrecomprar.** Compras de más "por si acaso" y ese excedente se queda en la cámara: ata dinero, caduca y acaba en la merma. Cada kilo de más es coste que no se vende. **Quedarte corto.** Te falta un ingrediente en pleno servicio y toca salir corriendo, comprar a precio de urgencia o tachar platos de la carta. Lo que no puedes vender, no lo cobras. **Perder tiempo.** Llamadas, mensajes y repasar la carta a mano son horas que no dedicas a la cocina ni a los clientes. Tiempo que, además, no te paga nadie. El origen de todo es el mismo: pedir sin datos. Sin saber con exactitud qué has consumido, qué tienes y a qué precio, cualquier pedido es una apuesta. > 💡 En España, un food cost sano suele estar entre el 25% y el 35% del precio de venta. Si compras de más o de menos, ese porcentaje se te escapa sin que lo veas venir. --- Un pedido automático es la propuesta de compra que genera el sistema a partir de tu consumo real. No es un recordatorio ni una plantilla: es un cálculo. El sistema mira tres cosas: 1. **Lo que has vendido y usado** (tu consumo, derivado de los escandallos y las ventas). 2. **Lo que te queda** (tu stock real, actualizado). 3. **Lo que necesitas reponer** (la diferencia entre lo que te queda y lo que vas a necesitar). Con esos tres datos, calcula cuánto pedir de cada producto y a qué proveedor, y te deja una propuesta lista para confirmar. La diferencia con el método manual es que el pedido deja de ser una decisión a ojo y pasa a ser una consecuencia de los datos. Y los datos no se olvidan de nada. --- Así se construye un pedido automático, paso a paso. Todo empieza en el escandallo: la ficha que desglosa cada plato con sus ingredientes y cantidades. Si vendes 40 raciones de un plato, el sistema sabe cuánta ma