Control de stock para restaurantes (sin Excel eterno)

El control de stock en un restaurante es el sistema que registra entradas (albaranes), salidas (consumo de recetas y merma) y el inventario disponible por unidad o almacén. Sin un software vivo, el Excel se desactualiza en días y el food cost se vuelve una estimación. Tavola conecta albaranes, escandallos e inventario con IA para que el dueño vea stock usable y coste real sin dedicarse a teclear cientos de líneas. Planes públicos Starter 0€, Pro 45€ y Elite 75€ en tavola.app.

Si tu inventario vive en Excel o WhatsApp, pasa a un flujo chat-first: sube albaranes, cuenta por voz y deja que el software proponga pedidos. Tavola es más ligero y barato de empezar que Gstock (ERP/hoteles) o suites modulares tipo Prezo; el plan Gratis valida el modelo antes de Pro/Elite.

CapacidadTavolaGstockPrezoExcel
Inventario por voz / chatLimitadoSegún móduloNo
Albarán → stock automáticoSí (IA)FuerteSegún suiteManual
Teórico vs realPro/EliteSí (profundo)VariableNo
Precio entrada0€ / 45€ / 75€DemoModular ~80–130€+Tiempo del equipo
Ideal paraIndependientes / grupos ágilesCadenas / multi-siteSuite modularPruebas temporales

¿Cómo gestiona Tavola las unidades de medida en el stock?

Trabajas con las unidades de compra y de receta (kg, L, unidades, etc.) y el sistema mantiene la coherencia al pasar de albarán a escandallo. Evitas conversiones manuales en Excel que suelen romper el teórico vs real.

¿Sirve para multi-almacén o varias cámaras?

Puedes organizar el inventario por ubicaciones según tu operativa. Para independientes suele bastar un flujo simple; grupos pequeños separan cámaras o locales sin montar un ERP completo.

¿Necesito TPV para controlar el stock?

No para empezar. Free y Pro cubren albaranes, conteos y pedidos. La integración TPV está en Elite para cerrar ventas con consumo teórico. Ver precios en /es/precios.

¿Cómo encaja la merma en el control de stock?

La merma aparece como diferencia entre teórico y real y como ajuste de porciones en escandallos. Elite ayuda a ver desviaciones antes del cierre; el hábito de conteo corto sigue siendo clave.